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domingo, 30 de septiembre de 2012

Tepexi de Rodríguez: los libros de roca olvidados


Reportaje publicado en la Crónica de Chihuahua
Reportaje especial por Alexis Aguilar

Tepexi de Rodríguez.- Miércoles 20 de marzo de 1985, el presidente de la República Miguel de la Madrid Hurtado se encuentra en Tepexi de Rodríguez, Puebla, es la primera vez que el municipio recibe la visita de un jefe del Ejecutivo federal.

Lo acompañan arqueólogos y antropólogos de la Universidad Autónoma de México (UNAM), miembros de su gabinete y elementos del Estado Mayor. Los medios de comunicación centran la atención nacional e internacional en la Mixteca Poblana.

De la Madrid ha venido a anunciar que la zona arqueológica Pie de vaca de Tepexi, que recién ha empezado a ser estudiada, será abierta al público. El Doctor Shelton Pleasants Applegate, explica al mandatario y a los medios que este descubrimiento es único en todo el continente americano, pues se han hallado fósiles marinos, de aves, reptiles y mamíferos antiquísimos y bien conservados, así como huellas de ganado vacuno que dan nombre al lugar.

El presidente comunica también que se realizará una inversión de 122 millones de pesos (de ese entonces) para poner en apertura la magnífica atracción natural a turistas y estudioso del tema. Los trabajos de rescate y preservación correrían a cargo del gobierno del Estado, del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de la UNAM.

“Hagan de cuenta que se sacaron la lotería, pero no en dinero; se sacaron la lotería en cultura, porque estos descubrimientos le van a dar la vuelta al mundo" dice uno de los investigadores a Don Miguel Aranguthy y a su familia, dueños del la cantera Tlayúa (lugar de crepúsculo) donde la extracción de mármol ha sido su negocio familiar y donde se hicieron los hallazgos prehistóricos.
Aquel investigador tenía razón.

Muchas de las piezas exhibidas en el Museo Regional Mixteco Tlayúa, a cargo de la UNAM, fueron robadas en 2011 y el museo se halla en franco abandono. Para otros, la lotería sí representa dinero.


Se escriben las primeras páginas

Don Félix Aranguthy, hijo del finado Miguel Aranguthy, es ahora el encargado del museo y ha vivido la historia de Pie de vaca, y de Tlayúa desde que era niño.

Su padre le mostraba a él, a sus hermanos y al resto de la familia las “mojarras petrificadas” que encontraba en las lajas de piedra que salían de la cantera. “Algún valor han de tener” pensaba Don Félix.

No fue hasta 1982, año en que la revista México desconocido publicara los estudios de un geólogo boliviano, que este lugar adquirió reconocimiento no sólo nacional sino mundial.

Incluso, en 1985 se emitió una ley federal específica sobre el patrimonio paleontológico y zonas fosilíferas de México, y el entonces gobernador, Manuel Bartlett Díaz, proclamó esta zona como Patrimonio cultural de Puebla.

Sin embargo, después del robo suscitado, Don Félix decidió tomar las piezas que aún quedaron y exhibirlas en un local cercano, que al igual que el terreno donde se encuentra el museo, fue donado por su familia y pasó a ser propiedad federal.

Ahí, uno puede ver en las jardineras, en el suelo, sobre una mesa o una silla, pedazos de historia preservados en piedra. Tortugas, lagartijas, hojas, huellas de camello y la especie marina Tepexichthys aranguthyorum, pez oriundo de la región que hace 110 millones de años estaba cubierta por el mar, descubierto por la familia Aranguthy, y que ahora lleva su apellido, así como en nombre del municipio.

Don Félix está acostumbrado a las entrevistas. National Geografic y Televisa son algunos de los medios de comunicación con los que ha tenido trato. También viajó a Denver, Colorado para recibir el premio Harrel L. Strimple otorgado por Consejo de la Sociedad Paleontológica, por su contribución en ese campo.

Allá, en otro país, en medio de investigadores, don Félix comprendió mejor el gran valor histórico y cultural de Tepexi, y desde entonces lamenta que en México la inversión en esos rubros sea mínima.


Enciclopedia histórica con diferentes tomos

A pesar de la importancia y la fama que Tlayúa y Pie de Vaca han adquirido, estas no son las únicas zonas con vestigios históricos.

Existe en el municipio otra área conocida como Valle del mamut, donde hay restos petrificados de caballos, así como de parientes de los elefantes, mamuts y mastodontes.

En la junta auxiliar de San Martín Atexcal, hay evidencias de asentamientos de dinosaurios. Tepexi el viejo es el yacimiento arqueológico de una antigua ciudad precolombina fundada por lo popolocas, que mantiene vivo el recuerdo de los primeros pobladores que se asentaron en esta región, y se ubica a pocos kilómetros del centro de Tepexi de Rodríguez.

Mano de bruja, cuenta historias de mujeres y hombres que hace, miles de años estamparon con pintura las huellas de sus manos en las paredes de piedra, como parte de sus ceremonias religiosas y sociales. También hay pinturas rupestres aún no estudiadas en la comunidad de San Pablo Ameyaltepec.

En Cañada Coyote se han descubierto dos talleres donde se fabricaba cerámica de un tipo especial llamada anaranjado delgado, nombre que describe la forma y color que tienen las miles de piezas halladas en dicha zona. Además, en el municipio cercano de Zacapala están las ruinas de un centro ceremonial posiblemente popoloca.

Todos estos descubrimientos tienen algo en común: caminos de difícil acceso, abandono por parte de la comunidad y del gobierno municipal, estatal y federal, actos de saqueo y vandalismo, olvido.


Entre polvo y telarañas

En enero de 2011 el Licenciado Lisandro Campos Córdova, en ese entonces presidente municipal, develó la placa inaugural del Museo Regional Tepexi de Rodríguez. La desaparecida Secretaría de Cultura del Estado de Puebla apoyó este proyecto.

La colección del nuevo museo quedó conformada en cuatro áreas: paleontología, arqueología, etnografía y fotografía, y se exhibe en un espacio de pocos metros cuadrados en la parte superior del palacio municipal.

Se trata de la primera parte de un proyecto mayor que contempla, a mediano plazo, la construcción de un espacio digno para albergar las piezas. La maestra Aurora Hernández, precursora del proyecto, ha reunido desde el año 2004 gran parte de ese material: vasijas prehispánicas, fósiles, fotografías y artesanías, en su mayoría donados por los lugareños.

Pero la alegría duraría poco. Desde que la nueva administración municipal 2011-2014, que preside Arturo Sinoé Morales Martínez, entró en funciones, el museo fue cerrado.

El biólogo Hugo Castro, director de la Casa de Cultura de Tepexi y actual encargado del museo, argumenta que recibió la instrucción de cerrar las instalaciones y permitir el acceso sólo “a quien lo solicite”.

Puertas cerradas, goteras en el techo, mobiliario en mal estado y material faltante es lo que la maestra Aurora encontró hace unos días al realizar un inventario en el museo.

El acuerdo entre la el gobierno entrante y el saliente fue de dar continuidad al proyecto, abrir la galería al público y, de ser posible, buscar una mejor locación provisional para la misma, durante el tiempo que tardara la construcción del inmueble para el museo.

En vez de ello, sólo se han sacado algunas piezas para mostrarlas en las ferias y otros eventos en Tepexi y municipios cercanos, lo que ha descompletado la colección.

La falta de personal que se encargue de la restauración y la vigilancia, al igual que de la recepción de visitantes en el museo, ha provocado que éste se encuentre prácticamente clausurado.

La maestra Aurora ve con tristeza que su plan de trabajo esté estancado y que no se le haya permitido darle el seguimiento que quisiera.

Aunque ya existen planos para la construcción del edificio que albergará al museo, aún no se han delimitado los costos, no se tiene validado ese proyecto ante las dependencias correspondientes y todavía es incierto el origen que tendrán los recursos para su realización, por lo que puede extenderse más de lo pensado el tiempo que demorará en materializarse.


Poder cambiar la historia

El Museo Regional Mixteco Tlaýua, recibe un promedio de mil visitas al mes, menos que antes del robo a sus instalaciones y el descuido de las mismas.

El Museo Regional Tepexi de Rodríguez recibe mucho menos. Durante la feria en 2012 sólo lo visitaron en 40 ocasiones.

Las zonas arqueológicas y paleontológicas, con todo y sus atractivos, recibe a propios y extraños a los que no les importe tener que entrar por caminos poco aptos.

“Tenemos recursos limitados, pero nuestra voluntad es ilimitada, sin embargo, el problema son las cuestiones políticas y personales”, señaló el biólogo Hugo Castro.

“Ojalá las autoridades den continuidad al proyecto, que la sociedad tenga acceso a lo que merece: a su historia” comentó la maestra Aurora.

“No le dan difusión… esa es la cultura de los que hacen leyes” reconoce Don Félix Aranguthy, “pero saque usted sus conclusiones, joven”.