lunes, 30 de enero de 2017

Descubren a falso curita en Huehuetlán El Grande


Augusto Simón V. / Huehuetlán El Grande
  • Un grupo de pobladores lo contrató para beneficiarse con el dinero de los servicios religiosos. El supuesto clérigo bautiza, oficia misa y hace confesiones, sirviendo a los intereses de un grupo de pobladores, conocidos como los caciques religiosos, porque controlan todo lo relacionado con la parroquia de Huehuetlán El Grande. De estos hechos la Arquidiócesis ya tiene conocimiento
Su nombre es David y hace más de una semana llegó a Huehuetlán El Grande para fungir como sacerdote y hacerse cargo de la parroquia y del Santuario del Divino Niño de la Candelaria; sin embargo, de acuerdo con los pobladores este hombre se hace pasar por párroco de la comunidad a fin de servir a los intereses de un grupo de pobladores, quienes lo contrataron para beneficiarse de la ganancia que dejan los servicios religiosos por la visita de la imagen del ‘Niño Dios’ al Santuario La Candelaria.

El pasado 2 de diciembre sacaron a golpes al anterior párroco, Juan Francisco de la Rosa Martínez, la casa parroquial fue cerrada y las puertas soldadas. En los últimos dos años han desfilado al menos cinco sacerdotes por esta parroquia y todos han sido prácticamente corridos.

Este municipio está ubicado en la mixteca poblana donde se venera con fervor la imagen del ‘Niño Dios’. El 2 de febrero, el poblado se colma con la visita de miles de peregrinos que arriban desde diversos puntos del país.

Los caciques religiosos

De 2015 a 2016 al menos en cinco ocasiones la Arquidiócesis de Puebla cambió a los sacerdotes de Huehuetlán El Grande, debido a quejas de algunos pobladores, quienes afirmaban que los clérigos no se adaptaban o no hacían bien su trabajo.

Lo cierto, es cada que llegaba un nuevo clérigo a la población, un grupo de 16 personas encabezadas por uno de los comerciantes del pueblo, Raúl Viveros, bajo condiciones y amenazas, obligaban a los párrocos a trabajar a su manera; sin embargo los clérigos no aceptaban y eran reportados y cambiados.

El grupo de 16 hombres y mujeres que controlan todo servicio religioso en el Santuario La Candelaria y administran el dinero de las limosnas, las misas y donativos es oriundo de las localidades Ixtlahuaca, La Candelaria, Guadalupe y Asunción.

El pasado 2 de diciembre llegaron a la Parroquia con golpes, insultos, amenazas y corrieron a golpes al sacerdote, cambiaron las chapas de la casa donde vivía y soldaron las puertas.

La Arquidiócesis de Puebla nunca autorizó realizar misas en el Santuario La Candelaria, el templo más visitado por los turistas y peregrinos.

De acuerdo con testimonios de pobladores que pidieron el anonimato por temor a represalias, al grupo de caciques religiosos le interesaba organizar las misas por beneficio económico. El pasado 22 de enero de este año, un hombre llamado ‘David’ fue contratado por el grupo controladores, para usurpar la función de –sacerdote católico– ya que el negocio de las misas, limosnas y servicios, deja una ganancia aproximada de 4 millones de pesos.

En un recorrido que realizó CAMBIO Regionales, los pobladores manifestaron su inconformidad y exigen que el Santuario sea entregado a la Arquidiócesis.

“El sacerdote usurpador ha realizado bodas, primeras comuniones, juramentos y bautizos pero no tienen valor, no entrega documentos, el grupo de delincuentes que tienen el control del Santuario del Niño Dios se quedan con limosnas, con el cobro de las misas y los apoyos económicos y el dinero de la fuente de los deseos que dejan las peregrinos”, detalló un habitante inconforme.

Explicaron que muchos turistas dejan a la imagen como agradecimiento objetos de valor como cadenas, esclavas, dijes, aretes; anillos en oro, los cuales son retirados del altar y vendidos por el falso sacerdote.

“Queremos que la Arquidiócesis nos regrese a nuestro párroco y que se vaya el padre usurpador, la verdad la gente está siendo engañada, vienen con fe a dejar su dinero”

Afirmaron que los sacerdotes han sido corridos del pueblo, por obstaculizar el “trabajo” del grupo de Los párrocos que han llegado han sido corridos y les obstaculizan su trabajo, pero nosotros no podemos decir nada porque tememos por nuestras vidas”, explicó otra lugareña.

“Raúl Viveros y su grupo son y serán los responsables de lo que les pueda pasar a los pobladores, estamos en riesgo los pobladores y también los peregrinos, la inseguridad está incrementando, hace unos días encontraron dos cuerpos calcinados y mutilados, pedimos que las autoridades estatales vengan a investigar a esta gente que está abusando de los peregrinos”, dijo otro poblador.

Durante el recorrido de CAMBIO Regionales, peregrinos al enterarse de lo que está sucediendo, dijeron que optaron por no regresar y decidirán ir a Tepeaca a visitar a la imagen del ‘Niño Doctor’.

“Escuchamos como el sacerdote dijo que nos pedía que no tomáramos fotos por seguridad de él, pero la verdad estamos decepcionados, no por la imagen, es por el abuso de esas personas que nos están mintiendo. Vine acompañado de mi familia pero ya no vamos a regresar”, comentó Felipe H, peregrino originario de Hueyotlipan.