lunes, 2 de enero de 2017

#PorSoleares: 2017

Se inicia el año y con ello el calvario de muchos políticos del país deseosos de conquistar los ánimos de los electores. Este es sin duda un año de muchas definiciones para fincar el futuro de 2018 donde será cambiada la estructura de mandos de todo el país, desde la presidencia, pasando por los gobernadores, senadores, diputados federales y locales, presidentes municipales, regidores y dirigentes de juntas auxiliares.

Un escenario complicado donde los ciudadanos cansados del exceso de poder y corrupción de la mal llamada clase política, también están deseosos de algo diferente, de protestar, de animar la desobediencia y la rebeldía ante el exceso de poder de quienes no defienden al pueblo, por el contrario, lo arrinconan entre la pobreza y la frustración del futuro.

El Estado de México será el escenario donde se midan las fuerzas y estrategias de la contienda que se avecina; el PRI se siente triunfador, pero aun ganado, eso no le garantiza ni el aumento de aceptación de Peña Nieto ni llegar con el voto duro del país a favor en la elección presidencial.

Ricardo Anaya se consolidó el año pasado como líder y controlador del PAN, este año se proyectará decididamente en busca de la precandidatura y eso significa sembrar el escenario de la división interna y el cobro de facturas.

Los perredistas con más ambiciones que posibilidades reales de triunfo encabezan a una oposición de izquierda mermada, sin estructuras viables; en el carril de los independientes, Pedro Ferriz y Jorge Castañeda siguen vigentes y enfrentarán un discurso que puede agotarles pues son tantos los enemigos a vencer y tantos los problemas del país, que necesitarán muchas horas de mensajes para sembrar seguidores.

Dante Delgado seguirá impulsando a los aliancistas, a los que tengan un común denominador de unión, a los Galileos y quien se vaya prestando a la intentona de levantar una oposición seria.

Y Andrés Manuel López Obrador a cuidar el discurso, a repensar la estrategia, a no ceder un milímetro el terreno a la duda o la desconfianza; él y MORENA son los enemigos a vencer de todos los demás, salvo, que, como alguien predice, Andrés Manuel empiece a recibir apoyos y orille al PRI y al PAN a desenmascarar su alianza.

O por lo menos así me lo parece.