lunes, 30 de abril de 2018

#EsDeMuyBuenaFuente: Tony, con Doger


Messenger: Mañosamente llego tarde

Tony Gali está muy agradecido con Rafael Moreno Valle.

Pero, le acomoda mejor que Enrique Doger sea gobernador.

Desde luego que no le hace muy, muy, muy feliz la inminente derrota de Martha Erika Alonso.

Finalmente le guarda cierta estima.

Pero, hasta que Luis Miguel Barbosa se convierta en su sucesor, le da comodidad.

Sí ¡Claro, al gober Gali!

Pero, digamos que MORENA es su Plan B.

Hoy: La sucesión con Doger, está pactada.

No por nada, Tony y Enrique, son viejos amigos, sólidos aliados, verdaderos “brothers”.

La amistad les une desde hace un cuarto de siglo.

Recuerdo que Tony Gali fue encargado de las finanzas de Doger cuando éste compitió para Rector de la BUAP, en aquel lejano 1996.

Era el encargado de, digamos, “pasar la charola”.

Y juntó una buena lana.

El compromiso fue que Tony ocupara la Tesorería de la BUAP, pero la burocracia dorada universitaria no admite extraños en sus filas.

Finalmente, los pactos y acuerdos de recompensar los servicios prestados, se cumplieron.

“La lana” fluyó.

En esa época, Gali y Doger ya hacían política y este reportero, ya escribía la historia de la clase política de Puebla.

Martha Erika, mientras tanto, apenas y estaba terminando la carrera de diseño en la Ibero-Puebla y no tenía idea de lo que lo deparaba el futuro.

Punto.

He dicho y he escrito.


Gali: Ya me voy

Esa adrenalina de competir, de ganar una elección, de medir las encuestas, de entrevistas y giras y campaña y emoción, ya quedó atrás.

Hoy, quiere tranquilidad, consciente de que en su vida política ya cumplió:

Fue Secretario de Estado (Infraestructura).

Fue presidente municipal de la ciudad de Puebla, su ciudad; donde nació, creció, jugó, estudió, se casó, tuvo familia y gobernó.

Ya es gobernador.

No quiere más.

Desea tranquilidad en su vida personal, familiar y académica.

Y la oposición, se lo garantiza.

El lo ha dicho: Es tiempo de mis hijos.

Por que ya está harto de las irrupciones permanentes en Casa Puebla.

Punto.

He dicho, he escrito


El Verdugo

Por más de 20 minutos el presidente del PRI Enrique Ochoa Reza, se dedicó a hablar de un difunto político: José Antonio Meade, su candidato presidencial. En su discurso en Puebla, evitó mencionar a su amigo Rafael Moreno Valle. Ni con el pétalo de una la placa de sus decenas de taxis poblanos, se atrevió a tocar a su socio. El Verdugo dice: Nadie traiciona a un cómplice.

Es todo por hoy.


@cmaciaspalma
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