miércoles, 18 de abril de 2018

#PorSoleares: Amlo, imparable


Todos los sondeos, incluido el último del Grupo Reforma coinciden en que entre más atacan a Andrés Manuel López Obrador, la preferencia popular por votar le crece.

El último sondeo lo ubica con un 48 por ciento de preferencias, ayudado por la caída de Ricardo Anaya del 32 al 26 por ciento y un estancamiento del 18 por ciento de José Antonio Meade.

Carlos Slim y el tema del NAICM no fueron suficiente batería para hacer descender en las encuestas al popular “Peje”.

Tanto Anaya como Meade le apuestan a la confrontación personal en el debate del próximo domingo, los estrategas consideran que este primer round puede significar un golpe a la barbilla de Amlo, de donde el posdebate cobrará más fuerza que el mismo debate.

Pero esta tendencia nacional a favor de Morena no es coincidente con las preferencias locales. Puebla se mantiene un tanto al margen de la tendencia nacional.

El caso de Luis Miguel Barbosa no queda aún del todo claro, mientras en algunas partes repunta en otras empieza a verse con preocupación que su estado de salud no sea lo suficiente para mantenerse con ánimos en el corto plazo.

Barbosa ha desempeñado un papel muy importante para bajar de las preferencias a la esposa de Moreno Valle a quien, por cierto, muchos en el interior del Estado no la identifican al lado del ex gobernador, de ahí el interés de sus contrincantes en insistir en la relación marital del ex gobernador y la aspirante a ocupar por segunda vez Casa Puebla.

Para expertos en propaganda política, como Javier Sánchez Galicia la final de Puebla será de fotografía y no necesariamente entre Martha Érika y Barbosa.

Un asunto por demás interesante será la participación del voto católico, que, por supuesto no estará del lado de Barbosa, aunque en algunos casos sí de Morena en el ámbito nacional, con ello, pudieran cambiar las preferencias aún más, sobre todo si el trabajo de Eduardo Rivera resultara exitoso.

O por lo menos, así me lo parece.