martes, 2 de octubre de 2018

#PorSoleares: ¿Interinato?



El recuento de votos de la elección a gobernador de Puebla es simplemente eso, un recuento, los resultados obtenidos no alteran en nada las investigaciones que se siguen en el Tribunal Estatal y tampoco en la recopilación de datos que el Tribunal Federal sigue haciendo, la elección, por tanto, no ha concluido, se ha dado un paso más y posiblemente un tropiezo enorme.

Urnas sin votos, votos sin doblar, bolsas abiertas, cintas adhesivas no oficiales, fueron la constante en un 80 por ciento de los paquetes electorales, lo que en sí mismo constituye ya un motivo más de investigación.

Las copias certificadas de los resultados del recuento se entregaron a los magistrados estatales quienes ahora tienen un factor más que deberá formar parte del análisis de las impugnaciones presentadas por MORENA sobre el resultado del 1 de Julio.

O sea, Martha Erika Alonso Hidalgo de Moreno Valle no salió derrotada, pero tampoco triunfadora, simplemente su constancia de gobernadora electa no le ha llegado y por lo visto, escuchado y leído, cada vez está más cerca de no conseguirla.

El Tribunal Estatal Electoral tiene hasta el 10 de octubre para emitir sentencia, si fuera favorable las impugnaciones pasarían a la sala superior, al tribunal federal, y deberán resolverse como plazo máximo, un día antes del cambio de poderes en la entidad.

Si el Tribunal Estatal encontrara sustento para anulación de las elecciones, el Congreso del Estado buscaría gobernador interino para convocar a un nuevo proceso.

Si los magistrados estatales dan por bueno el proceso, entonces los magistrados federales tendrán la pelota en su cancha, como sucedió ya en otros casos donde se han declarado nulas las elecciones en Coyoacán y Querétaro y habrá de despejarse la duda presentada si existía evidencia suficiente para acreditar la “falta de certeza generalizada en los resultados de la elección”.

Valdría la pena que el flamante representante del Centro Empresarial de Puebla, Coparmex, Fernando Treviño Núñez, regresara a tomar algunas clases de derecho electoral, o al menos consultara a los especialistas en la materia para no asumirse más papista que el Papa y dar por hecho que las elecciones están concluidas y hay gobernadora “electa”.

Y es que la declaración del promotor del frustrado proyecto “My Residence”, más bien parece alineada con todos aquellos que recibieron canonjías en el sexenio morenovallista y simplemente ahora, les jalan las riendas para que no se salgan del carril.

Qué dirían los fundadores del sindicato patronal en Puebla, quienes se distinguieron por defender la libertad y la justicia si hoy vieran cómo Coparmex se ha convertido en un eslabón más del morenovallismo.

O por lo menos, así me lo parece.