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domingo, 24 de enero de 2021

Con cartas, estudiantes de Juan N. Méndez comparten sus experiencias en esta pandemia.






Volver al mundo tal como era antes de la pandemia esperan jóvenes
Con cartas y a falta de muchas herramientas tecnológicas, estudiantes del bachillerato de Juan N. Méndez comparten sus experiencias en esta pandemia.


Juan N. Méndez, Pue. Derivado de la pandemia y la distancia, alumnos del quinto semestre del bachillerato “Albert Einstein” del municipio de Juan N. Méndez, a lo largo de seis meses compartieron cartas, como parte de sus tareas y una dinámica del Taller de Comunicación, en las que expresan su sentir ante la nueva forma de vivir en confinamiento, sus temores y la esperanza de volver a vivir el mundo tal como era antes. Aquí nos comparten algunas de sus experiencias.

El municipio se ubica al sur del estado, en la región de la Mixteca, a cuatro horas de la capital poblana, donde hasta hace pocos meses se carecía de línea para celular, recientemente se colocó una antena para ampliar la cobertura de Internet, sin embargo, por la situación económica es imposible que todas las familias tengan acceso a la tecnología.

Según los últimos datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en 2010 un total de 5 mil 725 individuos (83% del total de la población) se encontraba en pobreza, de los cuales 3 mil 323 (48.2%) presentaban pobreza moderada y 2 mil 402 (34.8%) estaban en pobreza extrema.

Y de acuerdo con la Secretaría de Desarrollo Social este municipio está considerado con un alto grado de marginación. En este lugar la mayoría se dedica a labores del campo, a la siembra de maíz y frijol de temporal y no hay oportunidades de empleo.

Los jóvenes que son de escasos recursos, difícilmente continúan sus estudios, debido a que para cursar el nivel superior tendrían que trasladarse a otro municipio o a la ciudad, lo cual implica muchos gastos.

En entrevista para El Sol de Puebla, la docente Ángeles Márquez Sánchez comentó que, a pesar de algunos problemas de conexión, sus 14 alumnos cumplieron con tareas y además, se logró el objetivo de mejorar su redacción, expresar y compartir experiencias.

“Desde que inició la pandemia, hemos trabajado a distancia y aún no sabemos si así terminaremos el ciclo escolar. Este es su último año en el nivel medio superior, por ello mantenemos esta dinámica de escribirnos, aunque algunos hacen su carta con lápiz y papel y luego mandan foto. Se recuperan muchos aspectos buenos”, comentó.

Los estudiantes, tuvieron la libertad de dirigir su carta, a un amigo, familiar o simplemente que fuera abierta. Así, la estudiante Maricarmen G. S. se dirigió a quienes gustan de la lectura, para comentar su experiencia y hacer una reflexión de esta nueva normalidad.

A LOS LECTORES APASIONADOS:

Gracias por permitirme expresar lo que una chica de un pequeño pueblo vive ante esta pandemia, mi corazón late con muchos sentimientos porque de pronto, de la nada ¡llega COVID-19! Estaba más allá de mi imaginación. Todos nuestros planes se disiparon, me sentí indefensa, con mucho temor, solo podía convivir con mi familia.

Es un tiempo muy preciado, no deseado, pero bienvenido. En casa con mi familia y en contacto a través de la tecnología con mis amigos y profesores. Pero se siente diferente. Más solo, más pequeño ¿Por qué? Quizás es porque todo se ha vuelto más difícil de lo que creímos. Pensé: “si me rindo ahora, entonces no soy la protagonista de mi vida”, “esto no es lo que una persona asombrosa haría”.

Esforcémonos por un futuro en el que dejemos nuestras pequeñas habitaciones para volver al mundo inmenso que teníamos antes. Mantengámonos saludables y al día con el trabajo y la escuela para que así nuestros pensamientos no se centren en preocupaciones. Puede parecernos que siempre estaremos solos y que la noche nunca terminará, pero siempre llega el amanecer. “Life goes on”.

En tanto, Jaden Yamile, otra estudiante que también redactó unas líneas para expresar sus sentimientos acerca de cómo se ha vivido ante este virus, que vino a cambiar la vida de todos, haciendo conciencia para luchar día a día.

MI REALIDAD

Para ti, querido lector: 5...4...3...2...1... ¡Feliz Año Nuevo! Esas palabras que muchos de nosotros gritábamos emocionados, sin saber lo bueno o malo que nos esperaba, al principio todo iba normal, hasta que hacen el anuncio de un nuevo virus llamado "COVID-19", descubierto en Wuhan China, sin embargo, no le dimos importancia ya que se encontraba al otro lado del mundo, así que continuamos con nuestras vidas.

Nos dijeron que se suspenderían las clases por dicha problemática y nosotros felices por las "vacaciones" adelantadas. Los profesores empezaron a crear nuevas formas de trabajo. En un abrir y cerrar de ojos se despidió a una generación de forma virtual y tristemente aún no hay fecha exacta para regresar.

Sin creerlo, volvemos a iniciar un año nuevo más, muy distinto a todos los demás, en el que tal vez algunos perdimos a alguien especial por causa de este virus y fue ahí, cuando nos dimos cuenta que fue por nuestra culpa, por no respetar las normas básicas de protección, por no quedarnos en casa, por no creer en esta nueva realidad en la que estamos viviendo.

Es necesario avanzar y transformar los sucesos en parte de nuestra historia, siendo una amarga y dolorosa manera de aprender apreciar la vida, la cual nos da una gran lección: “No dejes de luchar, amar, vivir y perdonar, para convertir tus sueños día a día en una realidad”.

Por último, Irma Eusebio escribió una carta a su hermana Jaqueline quien se encuentra en otra ciudad y que por esta pandemia no ha podido ver, además de haber tenido la experiencia de estar a punto de perder a un familiar contagiado de Covid-19.

QUERIDA JAQUELINE:

Quiero contarte que últimamente he tenido muchos sentimientos encontrados, todo esto ocurrió muy rápido. Gracias a Dios la familia no ha pasado por mucho ante esta situación del Covid-19, pero no debemos bajar la guardia, son palabras que escucho constantemente de mis maestros. Estuvimos en riesgo de perder a un familiar, ahora está mejor debido a los cuidados pertinentes y aunque no vivimos cerca, sentí preocupación y miedo de lo que pudiera pasar. La escuela fue lo único que me mantuvo ocupada y desconectada de las situaciones, pero también sentía presión y estrés, todo sea para tener un mejor futuro. Aprendí que, a pesar de todo, la vida sigue, debemos vivir y disfrutar todos los días como si fuera el último. Perdí la noción del tiempo y todos los días el momento que más disfruto es el amanecer, siempre con la esperanza de que finalmente haya buenas noticias.

Para mí es difícil, pero para otros es aún más, así que no tengo excusa para rendirme. Me siento triste, quiero que todo mejore, en estos momentos necesito de ti y de la familia reunida, espero pronto pueda verlos.

Con cariño, tú hermana

Irma Eusebio

Por El Sol de Puebla.