miércoles, 31 de mayo de 2017

Sin permisos, operan basureros a cielo abierto en Atoyatempan, Ixcaquixtla, Coyotepec y Ahuatempan


Carmen Flores 

Atoyatempan, Ixcaquixtla, Coyotepec y Ahuatempan llevan más de 6 años tirando toneladas de basura a cielo abierto y aunque estos carecen de la Autorización en Materia de Impacto Ambiental, emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para su construcción, hasta el momento la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) solo ha clausurado uno.

La semana pasada la Profepa clausuró el tiradero de basura ubicado en la comunidad de Acatzizimitla, perteneciente al municipio de Atoyatempan. De acuerdo con el boletín de la dependencia, el depósito carecía de la autorización de impacto ambiental.


La dependencia señaló que la medida fue impuesta en atención a una denuncia ciudadana, en la cual vecinos cercanos al lugar reportaron afectación por malos olores y humo en el sitio que era ocupado como basurero a cielo abierto por parte del ayuntamiento.

En entrevista para este medio, el alcalde de Atoyatempan, Antonio Méndez Juárez, negó estar depositando en ese lugar los desechos que se recolectan en su municipio e informó que se está llevando la basura al relleno sanitario de Tepeaca y para ello, dijo, se gastan entre 10 y 15 mil pesos mensuales.

El munícipe agregó que la basura existente en el tiradero es parte de los desechos que había desde tiempo atrás y parte de lo que los vecinos van a depositar por cuenta propia, no obstante indicó que en los próximos días su administración limpiará el sitio.

Durante un recorrido realizado por El Sol de Puebla en el tiradero de Acatzizimitla, se constató que existe una pequeña barranca donde se aprecia basura recientemente depositada y que al momento de la visita una parte se encontraba incendiada. Además se corroboró que a unos metros de la hondonada, un vecino acudió a dejar basura con una camioneta, para después prenderle fuego.


El municipio de Atoyatempan se ubica en la parte centro del estado de Puebla, dentro de la cuenca del río Atoyac, una de las más importantes de la entidad que permite la existencia de canales de riego ayudados por la depresión del Valsequillo.

La demarcación cuenta con una población superior a las cinco mil personas, dedicadas principalmente a la agricultura y al comercio, por lo que es uno de las principales comunidades de esta zona de Puebla.


IXCAQUIXTLA TIENE EL BASURERO MÁS GRANDE

Sin contar con la Autorización en Materia de Impacto Ambiental emitida por la Semarnat para su construcción, desde hace más de 3 años son depositadas hasta 15 toneladas de basura a la semana en un espacio acondicionado para tal fin en inmediaciones de Ixcaquixtla.

El tiradero municipal se encuentra a tan solo unos metros de la mancha urbana y de campos de cultivo. El basurero es considerado el más grande de la región, el cual almacena gran cantidad de basura y se ha convertido en un foco de infección, sin embargo, la problemática parece no importarles a las autoridades municipales. Pobladores afirman que el uso de ese terreno para depositar los desechos es para ahorrarse miles de pesos que costaría el traslado de la basura hasta algún relleno sanitario.

Donde hoy se encuentra el basurero, en el año 2009 se construyó un Centro de Transferencia de Residuos Sólidos, con el objetivo de recibir la basura de varios municipios, compactarla y trasladarla a un relleno sanitario, pero este nunca operó por fallas mecánicas.


En 2013, a un costado de este tiradero, se edificó un compostero, con la finalidad de separar la basura y hacer composta con los desechos orgánicos, pero este tampoco funcionó y quedó como un “elefante blanco”.

Después de que estas dos obras fueran un fracaso, en 2014 el alcalde Tomás Romero Reynoso, ha utilizado el espacio para tiradero de basura a cielo abierto y en alguna ocasión se ha incendiado y ocasionado daños a cultivos.

Pese a que el tiradero incumple con la autorización en Materia de Impacto Ambiental emitida por el gobierno federal para su construcción, y es incluso más grande que el de la comunidad de Acatzizimitla, aún no ha sido clausurado.

Al respecto, el alcalde Tomás Romero aceptó que su administración carece de recursos para trasladar la basura a un relleno sanitario y aunque en un inicio aseguró que limpiaría esa área, a la fecha no lo ha hecho.

De acuerdo con la Enciclopedia de los Municipios y Delegaciones de México del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (Inafed), el municipio no presenta ríos de importancia y tiene arroyos intermitentes procedentes de la Sierra de Acatlán que lo recorren en dirección sureste-noroeste para desembocar en la laguna Cuatro Rayas.

Dentro de la demarcación, la mayor parte del territorio está dedicado a la agricultura de temporal y en las orillas del arroyo Cuatro Rayas, donde se practica la agricultura de humedad.


COYOTEPEC TIRA Y QUEMA BASURA AL AIRE LIBRE

Este municipio recolecta al menos cinco toneladas de basura a la semana, mismas que deposita al aire libre y las quema. El espacio se localiza en el campo, a más de un kilómetro de la cabecera municipal, en medio de una especie de fosa que fue hecha por la extracción de piedras de cantera, toda vez que la región tiene yacimientos de mármol en terrenos comunales.

Pese a la evidente contaminación generada en la zona, se desconoce si este municipio cuenta con la autorización en Materia de Impacto Ambiental, o si la Semarnat o la Profepa han realizado alguna inspección en la región ante las quejas ciudadanas sobre la falta de tratamiento de los desechos.

Vecinos de este lugar comentaron que cada semana los trabajadores del ayuntamiento depositan la basura a la intemperie y le prenden fuego, aunque no se consume del todo y esto provoca afecciones a los animales, que se comen el plástico que se esparce por el campo.


Este problema se agudizó desde la anterior administración municipal que encabezó Marcos Moreno Martínez y continuó hasta la actual administración a cargo de Alfredo Rodríguez Ocaña, quienes han argumentado cuestiones financieras para evadir la responsabilidad con la sociedad y el medio ambiente.

El municipio se ubica en la parte meridional de los llanos de Tepexi, por lo que el relieve es plano, con una altura promedio de 1900 metros sobre el nivel del mar y aunque es recorrido por barrancas que arrastran los desechos, la demarcación carece de ríos de importancia.


SANTA INÉS AHUATEMPAN CAMBIA DE LUGAR EL TIRADERO

El municipio de Santa Inés Ahuatempan, cuya población total supera los 4 mil habitantes, ha tenido diferentes tiraderos de basura, todos ellos bajo la misma dinámica y sin tratamiento ni separación de los residuos.

De acuerdo con habitantes de este municipio mixteco, cada administración cambia el lugar para depositar la basura que se recolecta en toda la demarcación, la cual también es quemada a la intemperie.

“En la anterior administración la basura la iban a tirar a otro terreno, ahora que cambió de presidente también cambiaron de tiradero, pero nunca la han llevado a un relleno sanitario”, declaró un vecino.

El actual tiradero se ubica a aproximadamente 6 kilómetros de la cabecera municipal. El sitio también es improvisado y según los lugareños está en el terreno de un particular.

Pobladores de Santa Inés refieren que cada semana se producen entre 5 y 6 toneladas de desechos, las cuales son tiradas sin recibir separación ni proceso alguno, por el contrario los montones son incinerados a pesar de que las afectaciones son evidentes en terrenos de cultivo que se encuentran cercanos a la zona.

Estudios realizados por organizaciones internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), indican que los basureros a cielo abierto suelen ser un constante foco de infección y generan enfermedades como el dengue y el cólera, entre otros problemas de salud que pueden darse por la exposición a factores ambientales. Se pueden destacar el asma, cáncer y problemas de neuro-desarrollo, y los más vulnerables ante estos padecimientos son los niños.

Los menores de edad, quienes también acuden a estos tiraderos a buscar algún tipo de material reciclable o simplemente por ver qué encuentran, son los más vulnerables a padecer alguna enfermedad por falta de higiene. Otros más, van de paso cuando salen a pastar a sus animales.

Aunque este medio ha insistido en buscar una entrevista sobre el tema con el edil Rolando Artero Mendoza, este no ha podido ser localizado en las oficinas municipales, ni ha brindado alguna fecha para dar a conocer la situación del tiradero municipal o si cuenta con la autorización de la Semarnat.

El municipio pertenece a dos regiones morfológicas: al norte a los llanos de Tepexi de Rodríguez, y al sur a la sierra de Acatlán. El territorio carece de corrientes superficiales importantes, tan sólo con una gran cantidad de arroyos intermitentes.

La parte central de la municipalidad presenta en su mayoría una superficie plana, con grandes áreas de agricultura de temporal. Todas las zonas con declive pronunciado, están ocupadas por vegetación natural, por lo que las afectaciones por el tiradero a cielo abierto representa.