martes, 24 de abril de 2018

Linchan a presunto robachicos en Atoyatempan

Nota publicada en El Sol de Puebla
Carmen Flores
  • El hombre miraba de forma sospechosa a niños de un kínder, señalan
ATOYATEMPAN, Pue.- Después de tres horas, pobladores de Atoyatempan consumaron el linchamiento de un presunto robachico a quien acusaron de observar sospechosamente a niños de un preescolar.

El presunto delincuente, tenía aproximadamente de 40 a 45 años, y presentó un traumáticos craneoencefálico, derivado de los múltiples golpes que recibió, además de ahorcamiento; el cuerpo semidesnudo fue rescatado por personal de la Fiscalía General del Estado e ingresado al anfiteatro municipal de Tepeaca.


POBLADORES LO GOLPEAN, AMARRAN y LE ROCÍAN GASOLINA


Alrededor de las 10:00 horas de este martes más de 300 vecinos detuvieron al hombre afuera del preescolar, ubicado en el centro de la cabecera, por mantener una conducta sospechosa. De acuerdo con versiones de los habitantes, al ser interrogado el hombre argumentó que su vehículo se había descompuesto y por eso se detuvo, sin embargo, no le creyeron. 

La turba enardecida detuvo al sujeto, lo golpeó y lo amarró de un poste en el centro de la comunidad, e incluso, amagaron con quemarlo.

Fue hasta las 13 horas cuando el presunto “roba chicos” murió tras los golpes que le propinó la multitud, luego de que fuera amarrado en un poste ubicado en las canchas del auditorio municipal. Mientras que el edil Antonio Méndez, también fue retenido por unos minutos por la turba, mismo que aceptaron dialogar y lo dejaron ingresar a la alcaldía, sin que sufriera agresiones físicas.

Pese a que la policía Municipal, intervino y lo trasladó a la comandancia, una hora más tarde, la turba se lo arrebató y lo llevó a las canchas del auditorio municipal.

Una vez que el masculino se encontraba amarrado le rociaron gasolina y amenazaban con quémalo; sin embargo le propinaron una golpiza con un bate, por lo que se desvaneció de forma inmediata.

Al municipio arribaron al menos 40 elementos estatales y fue hasta entonces que la multitud comenzó a dispersarse.