martes, 29 de mayo de 2018

#PorSoleares: La desesperación

Columna publicada en Los Periodistas

La sobreexposición para atraer reflectores no ha podido cambiar la percepción. Los cantos orquestados de los jilgueros son opacados por el clamor popular. La saturación de datos de encuestas a favor para autonombrase triunfadores ha terminado por aburrir al electorado y, por si fuera poco, al interior está costando trabajo detener el desmoronamiento moral y material de los súbditos.

Las cifras internas son brutalmente realistas, la diferencia no ha podido reducirse, es más el impacto logrado hace unos días por los temas de las propiedades de Luis Miguel Barbosa no han hecho más que encender más la hoguera en el patio trasero.

Tres hechos confirman la gravedad de la situación que vive el morenovallismo en su intento por consolidar a la nueva oligarquía de Puebla bajo un solo mando:

El primero, la aparición de una gorra con el logotipo de la CTM para demostrar que no todos los priístas están con Enrique Doger, o al menos no todos los cetemistas.

El segundo, el anuncio público del coordinador de la campaña de MEAH, Franco Rodríguez Álvarez y la dirigencia del PAN para concretar que efectivamente los cetemistas se han mostrado masivamente del lado de la candidata del Frente.

Y tercero, el tuit del ex diputado federal, local, líder de la CNC, poderoso político del sector campesino y hermano del ex gobernador Melquíades, Jesús Morales Flores, donde en un acto en Cuapiaxtla fue presentado oficialmente como coordinador de la zona de Tepeaca, baluarte de los Morales, a favor del morenovallismo.

Tres hechos que demuestran la ansiedad, el miedo y la fuerza del ex gobernador quien al parecer está apostando “su resto” para no perder el control y los poblanos asisten a la consolidación de la nueva oligarquía política de Puebla. Después del 1 de julio, nada volverá a ser igual.

O por lo menos, así me lo parece.