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jueves, 24 de septiembre de 2020

“Sólo en la televisión vemos que hay becas… pero aquí no llegan”, son los olvidados de Bienestar en Puebla

 





Pobladores aseguran que son anotados durante las campañas de afiliación a los programas pero después nada se sabe de los apoyos.

El Sol de Puebla


TEPEXI, Pue.- Claudia Victoria de 5 años de edad y María de los Ángeles de 11 años, viven en la comunidad de Rancho Alegre, cada una con su familia, ambas tienen mucho en común, la más pequeña padece ceguera y la otra estrabismo y problemas del habla. Sus familias, como el resto de las que viven allí, no han recibido ningún apoyo del gobierno federal, a pesar de ser de muy bajos recursos.

Entre cerros se ubica Rancho Alegre, a tres cuartos de hora de la cabecera municipal, pero caminando son cerca de dos horas, pues no hay transporte público y la vía es de terracería, allí viven unas 15 familias, la mayoría se dedican a la siembra de maíz y frijol de temporal, a cuidar su ganado y a la venta de leña. No tienen otra opción.




Claudia Victoria camina en su patio, con sus brazos estirados para no chocar, es sonriente y le se estremece cuando alguien ajeno la saluda de mano. Su mamá, Idalia, está a un mes de dar a luz a su segundo hijo.




En entrevista con Idalia comentó que Claudia Valeria, nació con problemas de la vista y le dijeron que no tenía cura y por ello ya no hicieron nada. Con respecto a algún apoyo por la discapacidad de su hija, dijo que no sabe dónde gestionar, porque a la comunidad nadie ha llegado para que se anote.

“Pues mi hija así se va a quedar, ya se acostumbró andar así, ya conoce la casa, solo si la sacamos a otro lado necesita ayuda, y pues no va a estudiar, porque no tenemos dinero para llevarla algún lugar especial, mi esposo se dedica a la siembra”, comentó.

Casi enfrente, pero al otro extremo del cerro, vive María de los Ángeles, Andrea, Marlene y Santiago de 11, 9, 7 y 4 años, respectivamente, quienes a la hora de la entrevista corrieron a escuchar con atención, pues las visitas allí no son algo muy común.

Griselda de 27 años de edad, es la madre de los cuatro pequeños, quien confirmó que María de los Ángeles, padece estrabismo y problemas del habla desde nacimiento, pero que hasta hace poco que la llevaba a terapias en la Unidad Básica de Rehabilitación (UBR) de Tepexi comenzó a decir algunas palabras, pero por la pandemia el servicio quedó suspendido.

La señora explica que su esposo se dedica a las labores del campo y que le daría gusto que su hija algún día pueda hablar, pues de la vista dijo que no se puede hacer nada. En tanto, la niña observa y escucha con atención, aunque sólo balbucea y sonríe.

“Hace un año que fui a Tepexi, me anoté para solicitar una beca por la discapacidad de mi hija, parece que era de Bienestar, pero no me han dado ningún apoyo, y para la beca de ‘Benito Juárez’ nos anotaron en la escuela hace poco, pero tampoco hemos tenido respuesta”, lamentó.




En esta comunidad sólo cuentan con una escuela del Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe), el cual un sólo instructor atiende el nivel preescolar y primaria, con un total de 10 niños y que por ahora trabajan a distancia.

A QUI NADIE LLEGA

El Juez de Paz, Antonio Carreón, comentó que los únicos apoyos que se han recibido en la comunidad, son un cuarto que fue gestionado por la administración municipal pasada y un baño con biodigestor por el actual Ayuntamiento, pero nadie más ha llegado a censar por parte de los Servidores de la Nación, ni tampoco se les ha ofrecido algún apoyo del gobierno federal.

Otra comunidad vecina de Rancho Alegre es Rancho Las Yeguas, donde hay aproximadamente 200 habitantes, entre ellos Pilar Merino, quien dijo que desde hace 20 años que llegaron a realizar el padrón cuando existía el programa de Oportunidades, ahora becas de Bienestar, a la fecha, nunca nadie más se benefició de este apoyo.

“Ya varios que tenían hijos en la primaria y secundaria, ya salieron, hasta se casaron y nunca más hubo una segunda afiliación, según que sí nos anotan, pero luego nada se sabe, y aquí hace falta el apoyo, sólo en la televisión vemos que hay becas de Bienestar y viviendas, pero aquí no llegan” reiteró.

AJENOS A BIENESTAR

A pesar de que recientemente en su segundo informe del gobierno federal, aseguró que su gobierno emprende una estrategia distinta con respecto a otros países y que los apoyos económicos para contrarrestar los efectos de la crisis económica se han entregado directamente a 23 millones de familias a través de programas sociales.

En las comunidades de Tepexi, no han aterrizado estos programas y queda evidenciado en la situación en la que viven familias que carecen de algún apoyo.

Familias de comunidades completas de la Mixteca, no han sido consideradas en el incremento de 115 mil millones de pesos que ha sido entregado en beneficio de 9 millones de familias que reciben pensiones de adultos mayores, o niños y niñas con discapacidad.

Otro caso de extrema pobreza, es el de Lucila, de 52 años de edad, quien también tiene problemas de la vista, sólo distingue lo que se encuentra a menos de dos metros. Comenta que hasta hace un año recibía una despensa del DIF regional, por su discapacidad, pero no sabe por qué dejaron de dársela.

Contó que tuvo seis hijos, pero dos murieron a los 17 y 14 años de edad, el primero padeció dolores en el cuerpo que, a su decir, nunca supieron qué enfermedad tuvo, el segundo murió a consecuencia de un rayo, mientras que los cuatro restantes, que son de 32, 22, 20 y 18 años, viven con ella y su esposo, pero que al momento de la entrevista habían acudido a traer leña, con la cual se mantienen.

Aunque contó que el único que aún estudia es el joven de 18 años, quien está en su último año de bachiller, y que cuando tenía clases presenciales salía de su casa 4:30 a 5 de la mañana para caminar una hora y media y así llegar al poblado más cercano y tomar un colectivo que lo llevara a la cabecera municipal, lugar donde se ubica la escuela, pues en su comunidad sólo hay una primaria.

“Pues mi muchacho, no más va acabar el bachiller; aunque queramos ya no se puede más, no tenemos dinero para mandarlos a estudiar, de vez en cuando vendemos una carga de leña, que cuesta 70 pesos, cuando más o menos tenemos dinero me la paso con 200 a la semana”, contó





Lucila y su familia vive con un promedio de 28.57 pesos al día, lo más común en ese lugar es comer frijoles, y rara vez que acuden al tianguis de Tepexi a comprar carne y verduras, porque en la comunidad no venden nada.


De acuerdo con los vecinos de este lugar, por parte del Ayuntamiento acuden cada 8 o 15 días, a venderles productos de la canasta básica, a mitad de costo y esto ha sido una ayuda, durante este tiempo de la pandemia; aunque aseguraron que por la región no saben de algún enfermo por Covid-19.

Las comunidades vecinas y que se encuentra en situaciones similares con respecto de la falta de apoyo son: Rancho las Flores, Rancho Alegre, Montón de Arena, Rancho las Yeguas, Zacatepec, El Chintete, Moralillo y Agua Santa Ana.